Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio Si no hubiesen tenido que hacer los preparativos para el baile de Netherfield, las Bennet menores habrÃan llegado a un estado digno de compasión, ya que desde el dÃa de la invitación hasta el del baile la lluvia no cesó un momento, impidiéndoles ir ni una sola vez a Meryton. Ni tÃa, ni oficiales, ni chismes que contar. Incluso los centros de rosas para el baile de Netherfield tuvieron que hacerse por encargo. La misma Elizabeth vio su paciencia puesta a prueba con aquel mal tiempo que suspendió totalmente los progresos de su amistad con Wickham. Sólo el baile del martes pudo hacer soportable a Catherine y a Lydia un viernes, sábado, domingo y lunes como aquellos.