Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio Expuso a su hermana lo más elocuentemente que pudo su modo de ver, y no tardó en observar el buen efecto de sus palabras. Jane era por naturaleza optimista, lo que la fue llevando gradualmente a la esperanza de que Bingley volverÃa a Netherfield y llenarÃa todos los anhelos de su corazón, aunque la duda la asaltase de vez en cuando.
Acordaron que no informarÃan a la señora Bennet más que de la partida de la familia, para que no se alarmase demasiado; pero se alarmó de todos modos bastante; y lamentó la tremenda desgracia de que las damas se hubiesen marchado precisamente cuando habÃan intimado tanto. Se dolió mucho de ello, pero se consoló pensando que Bingley no tardarÃa en volver para comer en Longbourn, y acabó declarando que a pesar de que le habÃan invitado a comer sólo en familia, tendrÃa buen cuidado de preparar para aquel dÃa dos platos de primera.