Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio Jane y Elizabeth se miraron y dijeron al criado que ya no lo necesitaban. Lydia se rió y dijo:
―¡Ah!, eso revela vuestra formalidad y discreción. ¿Creéis que el criado iba a escuchar? ¡Como si le importase! ApostarÃa a que oye a menudo cosas mucho peores que las que voy a contaros. Pero es un tipo muy feo; me alegro de que se haya ido; nunca he visto una barbilla tan larga. Bien, ahora vamos a las noticias; se refieren a nuestro querido Wickham; son demasiado buenas para el criado, ¿verdad? No hay peligro de que Wickham se case con Mary King. Nos lo reservamos. Mary King se ha marchado a Liverpool, a casa de su tÃa, y no volverá. ¡Wickham está a salvo!
―Y Mary King está a salvo también ―añadió Elizabeth―, a salvo de una boda imprudente para su felicidad.
―Pues es bien tonta yéndose, si le quiere.
―Pero supongo que no habrÃa mucho amor entre ellos ―dijo Jane.
―Lo que es por parte de él, estoy segura de que no; Mary nunca le importó tres pitos. ¿Quién podrÃa interesarse por una cosa tan asquerosa y tan llena de pecas?