Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―Supongo que hasta que vino el coronel Forster, nadie de la casa dudó de que estuviesen casados. ―¿Cómo se nos iba a ocurrir tal cosa? Yo me sentà triste porque sé que es difÃcil que mi hermana sea feliz casándose con Wickham debido a sus pésimos antecedentes. Nuestros padres no sabÃan nada de eso, pero se dieron cuenta de lo imprudente de semejante boda. Entonces Catherine confesó, muy satisfecha de saber más que nosotros, que la última carta de Lydia ya daba a entender lo que tramaban. Parece que le decÃa que se amaban desde hacÃa unas semanas.
―Pero no antes de irse a Brighton.
―Creo que no.
―Y el coronel Forster, ¿tiene mal concepto de Wickham? ¿Sabe cómo es en realidad?
―He de confesar que no habló tan bien de él como antes. Le tiene por imprudente y manirroto. Y se dice que ha dejado en Meryton grandes deudas, pero yo espero que no sea cierto.
―¡Oh, Jane! Si no hubiésemos sido tan reservadas y hubiéramos dicho lo que sabÃamos de Wickham, esto no habrÃa sucedido.
―Tal vez habrÃa sido mejor ―repuso su hermana―, pero no es justo publicar las faltas del pasado de una persona, ignorando si se ha corregido. Nosotras obramos de buena fe.