Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio En las capitulaciones matrimoniales habÃa cinco mil libras aseguradas para la señora Bennet y sus hijas; pero la distribución dependÃa de la voluntad de los padres. Por fin este punto iba a decidirse en lo referente a Lydia, y el señor Bennet no vaciló en acceder a lo propuesto. En términos de gratitud por la bondad de su cuñado, aunque expresados muy concisamente, confió al papel su aprobación a todo lo hecho y su deseo de cumplir los compromisos contraÃdos en su nombre. Nunca hubiera creÃdo que Wickham consintiese en casarse con Lydia a costa de tan pocos inconvenientes como los que resultaban de aquel arreglo. Diez libras anuales era lo máximo que iba a perder al dar las cien que debÃa entregarles, pues entre los gastos ordinarios fijos, el dinero suelto que le daba a Lydia y los continuos regalos en metálico que le hacÃa su madre se iba en Lydia poco menos que aquella suma.