Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —SÃ, aquà estoy, Sophia; completamente dispuesto a casarme como un tonto. No tiene más que pedÃrmelo cualquier mujer entre los quince y los treinta. Un poco guapa, unas pocas sonrisas y unos pocos cumplidos a la Armada, y me tendrá en el bote. ¿No es eso suficiente para hacer feliz a un marino que no ha tenido ninguna relación con las mujeres?
Ella sabÃa que lo decÃa para que le contradijese. Sus ojos brillantes y orgullosos delataban el convencimiento de que era simpático; y no estaba Anne Elliot muy lejos de su pensamiento cuando, más serio, describió a la mujer con la que querÃa unirse. «Un espÃritu fuerte, con dulzura de carácter», fueron lo primero y lo último de esa descripción.
—Ésa es la mujer que quiero —dijo—. Si estuviera algo por debajo de ese nivel, me conformarÃa; pero no ha de ser mucho. Si cometo una estupidez, es que soy un rematado estúpido, porque le he dado más vueltas al asunto que la mayorÃa de los hombres.