Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Al abandonar el Cobb entraron en casa de los nuevos amigos, y descubrieron que las habitaciones eran tan pequeñas que nadie, sino quien invita de corazón, podÃa pensar que acogerÃan a tantos. La propia Anne se quedó asombrada unos momentos; pero no tardaron en abstraerÃa sentimientos más gratos, al ver las ingeniosas disposiciones e inventos del capitán Harville para sacar el mejor partido del espacio disponible, suplir la escasez de muebles de una casa alquilada, y proteger las puertas y las ventanas de las esperadas tormentas invernales. La variedad con que estaban adornadas las habitaciones, donde los elementos imprescindibles facilitados con normal despreocupación por el dueño contrastaban con unos pocos objetos muy bien labrados en maderas raras y algunas curiosidades y piezas valiosas de paÃses lejanos que el capitán Harville habÃa visitado, brindó mucho más que un pasatiempo a Anne: relacionado todo como estaba con su profesión, y siendo producto de su actividad, y efecto de ésta sobre sus hábitos, el cuadro de serenidad y felicidad hogareñas que representaba lo convertÃan para ella en algo más, o menos, que una gratificación.