Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¡Ah, sÃ! Estoy completamente convencida de que, salvo poquÃsimas excepciones, el aire del mar siempre sienta bien. No cabe duda de que ha ayudado mucho al doctor Shirley, después de su enfermedad de la pasada primavera. Él mismo asegura que venir a Lyme a pasar un mes le benefició más que todos los medicamentos que tomó, y que estar cerca del mar le hace sentirse joven otra vez. No puedo dejar de pensar que es una pena que no viva siempre junto al mar. Creo que harÃa bien en dejar Uppercross definitivamente y fijar su residencia en Lyme. ¿No le parece, Anne? ¿No está de acuerdo conmigo, en que serÃa lo mejor que podrÃa hacer, por él y por la señora Shirley? Ella tiene parientes aquÃ, y muchos conocidos, que le alegrarÃan la vida; y estoy segura de que le encantarÃa vivir en un pueblo donde puede tener asistencia médica a mano, en caso de que a él le diera otro ataque. A decir verdad, creo que es realmente una lástima tener personas tan buenas como el doctor y la señora Shirley, que se han pasado la vida haciendo el bien, consumiendo sus últimos dÃas en un pueblo como Uppercross, donde, salvo nuestra familia, parece que las evita todo el mundo. Ojalá se lo propusieran sus amigos. Sinceramente pienso que deberÃan hacerlo. Y en cuanto a obtener la dispensa, no tendrÃa ningún problema, dada su edad y su prestigio. Mi única duda es si puede haber algo que le convenza para que deje la parroquia. Es muy estricto y escrupuloso en sus principios; demasiado a mi entender. ¿No le parece a usted, Anne, que es escrupuloso en exceso? ¿No le parece que es un caso de conciencia completamente equivocado, cuando un sacerdote sacrifica su salud por unas obligaciones que otra persona puede llevar a cabo igual de bien? Y en Lyme, además, a sólo veintisiete kilómetros, estarÃa lo bastante cerca para enterarse de si la gente tiene alguna queja.