Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon A todo esto, la noticia del accidente se había extendido entre los trabajadores y los barqueros del Cobb, y muchos se habían congregado alrededor de ellos para echar una mano si hacía falta, o en todo caso para disfrutar del espectáculo de una joven muerta; o mejor aún: de dos, porque resultó ser el doble de interesante de lo que había hecho prever el primer rumor. Henrietta fue confiada a algunas de estas personas que tenían mejor pinta porque, aunque parcialmente reanimada aún no podía valerse. Y así, con Anne a su lado, y Charles atendiendo a su esposa, se pusieron en marcha, dominados por unos sentimientos indescriptibles, desandando un camino que hacía poco, hacía tan poco, y tan alegremente, habían recorrido.