Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —No encontrará en él nada excepcional, se lo aseguro. Es uno de los jóvenes más aburridos del mundo. Ha paseado conmigo a veces de un extremo al otro de la playa sin pronunciar una palabra. No es un hombre con clase. Seguro que no le gustará.
—En eso no estamos de acuerdo, Mary —dijo Anne—. Yo creo que le caerá bien a lady Russell. Creo que le gustará tanto su manera de pensar que no le va a encontrar un solo defecto.
—Yo también lo creo, Anne —dijo Charles—. Estoy seguro que a lady Russell le caerá simpático. Es de su especie: dadle un libro y se pasará el dÃa leyendo.
—¡Eso sÃ! —exclamó Mary en tono de burla—. Se sumergirá en su libro y no se enterará de si le hablan, si se le caen a alguien las tijeras, ni de nada de cuanto ocurra. ¿Crees que a lady Russell le gusta eso?
Lady Russell no pudo por menos de echarse a reÃr.
—La verdad —dijo— es que no podÃa imaginar que mi opinión sobre alguien admitiera interpretaciones tan distintas, a pesar de lo realista y formal que me considero. Verdaderamente tengo curiosidad por conocer a la persona que suscita juicios, tan contrapuestos. Ojalá alguien le anime a venir. Y en cuanto lo haga, Mary, prometo darte mi opinión; pero no estoy dispuesta a juzgarle de antemano.