Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Ni que decir tiene que a partir de entonces lady Russell y Anne pensaban a cada momento en el capitán Benwick. Lady Russell no podía oír la campanilla de la puerta sin creer que anunciaba su llegada; ni podía Anne volver de un paseo solitario por el parque de su padre, o de hacer una visita de caridad en el pueblo, sin preguntarse si le vería o habrían llegado noticias suyas. Sin embargo, el capitán Benwick no fue. O bien le apetecía menos de lo que Charles había imaginado, o era demasiado tímido; y después de darle un margen de una semana, lady Russell concluyó que no merecía el interés que había empezado a despertar.
Los Musgrove regresaron para recibir a sus hijos más pequeños que debían llegar del colegio, llevándose con ellos a los niños de la señora Harville, con lo cual aumentó el bullicio de Uppercross y disminuyó el de Lyme. Henrietta se quedó con Louisa, mientras que el resto de la familia volvió a su morada habitual.
Lady Russell y Anne acudieron a hacerles la visita de rigor, y Anne no pudo por menos de observar que Uppercross volvía a estar lleno de vida. Aunque no estaban Henrietta, Louisa, Charles Hayter, ni el capitán Wentworth, el salón ofrecía el contraste que cabía desear respecto de la última vez que ella lo había visitado.