Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon No tenÃa por qué temer Mary que su hermana barruntara en absoluto tal noticia. En su vida se habÃa quedado más asombrada. ¡El capitán Benwick y Louisa Musgrove! Era casi demasiado fantástico para creerlo; y sólo con gran esfuerzo consiguió permanecer en el salón, conservar la calma, y responder a las preguntas habituales al caso. Felizmente para ella, no fueron muchas. Sir Walter quiso saber si los Croft viajaban con cuatro caballos, y si se alojaban en un distrito de Bath apropiado para hacerles una visita él y la señorita Elliot; por lo demás, mostró poca curiosidad.
—¿Cómo está Mary? —dijo Elizabeth; y sin esperar la respuesta—: Y dime, ¿qué trae a los Croft a Bath?
—Vienen por el almirante. Piensan que tiene gota.
—¡Gota y decrepitud! —dijo sir Walter—. Pobre señor.
—¿Tienen conocidos aqu� —preguntó Elizabeth.
—No lo sé; aunque no creo que, a la edad del almirante Croft, y con su profesión, no tenga amigos en una ciudad como ésta.
—Sospecho —dijo sir Walter frÃamente— que el almirante Croft será más conocido en Bath como inquilino de Kellynch Hall. Elizabeth, ¿podemos arriesgarnos a presentarle a él y a su esposa en Laura-place?