Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon La oposición de sir Walter a instalarse en otra casa de la misma vecindad la acentuaba un aspecto —absolutamente esencial en el proyecto— que habÃa sido incluido con todos los beneplácitos desde el principio. No sólo tenÃa que abandonar su hogar, sino ponerlo en manos de otros: prueba que espÃritus más fuertes que el de sir Walter habrÃan juzgado excesiva. TenÃa que alquilar Kellynch Hall. No obstante, esta medida era un secreto que no debÃa traspasar el cÃrculo familiar.
Sir Walter no habrÃa podido soportar la degradación de que se supiese su intención de alquilar su residencia. El señor Shepherd habÃa mencionado una vez la palabra «anuncio», pero no se atrevió a volverla a pronunciar: sir Walter despreciaba la idea de ofrecerla de la manera que fuese; le prohibió hacer la más ligera alusión a sus intenciones, y sólo en el supuesto de que algún demandante irreprochable la solicitara espontáneamente la alquilarÃa como un gran favor, y con las condiciones que él decidiera.