Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Pero —prosiguiĂł Anne un momento despuĂ©s—, aunque no es verdad que yo tengo esa influencia sobre el señor Elliot, me alegrarĂa muchĂsimo serte de alguna utilidad en lo que pudiera. ÂżQuieres que le diga que estás en Bath? ÂżLe llevo algĂşn recado?
—No, te lo agradezco; pero es mejor que no. Creo que, con el calor del momento, y movida, por una idea equivocada, he tratado de hacer que te interesases por cosas mĂas. Pero dĂ©jalo; gracias. No tengo por quĂ© molestarte.
—Creo que has dicho que hace años tenĂas amistad con el señor Elliot.
—Asà es.
—Antes de que se casase, supongo…
—SĂ; no estaba casado cuando le conocĂ.
—¿Y erais muy amigos?
—Íntimos.
—¿De veras? Entonces cuĂ©ntame quĂ© hacĂa en aquella Ă©poca. Tengo mucha curiosidad por saber cĂłmo era de joven. ÂżEra igual que ahora?
—Hace tres años que no he visto al señor Elliot —fue la respuesta de la señora Smith, expresada con tal gravedad que fue imposible seguir hablando del tema; y Anne se dio cuenta de que lo Ăşnico que habĂa conseguido era aumentar su curiosidad.
Se quedaron calladas las dos… la señora Smith muy ensimismada. Por último: