Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Había una circunstancia en la historia de sus desventuras que irritaba a la señora Smith de manera especial. Tenía motivos para creer que, mediante los trámites adecuados, podía recuperar cierta propiedad de su marido en las Indias Occidentales, la cual permanecía desde hacía años bajo una especie de embargo por falta de pago de sus gravámenes. Esta propiedad, aunque no grande, era suficiente para hacerla relativamente rica. Pero no había nadie que moviera el asunto. El señor Elliot no quería hacer nada, y ella no podía, incapacitada como la tenía su postración para ocuparse de nada, y sin recursos para contratar a quien lo hiciese por ella. No tenía parientes que la aconsejasen siquiera, y no podía pagarse los servicios de un abogado. Todo esto se traducía en un agravamiento. ¡Era muy duro saber que podía estar en mejor situación, que unas pequeñas gestiones en el lugar adecuado podían conseguirlo, y tener que vivir con el temor de que cuanto más tiempo pasaba más difícil era reclamar!