Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon La única sorpresa de Anne era que las cosas fueran tan adelantadas como para que se hablase del vestido de novia de Henrietta: había supuesto que surgirían tales dificultades económicas que harían muy difícil que la boda se celebrase en fecha temprana; pero se enteró por Charles de que hacía muy poco (después de que le escribiera Mary), un amigo había pedido a Charles Hayter que ocupase una plaza con objeto de reservarla para un joven que probablemente no podría reclamarla en muchos años; y con sus ingresos actuales, y la casi seguridad de conseguir algo más estable antes de que se cumpliese ese plazo, las dos familias habían dado su consentimiento a los jóvenes para que cumpliesen su deseo, de manera que probablemente celebrarían la boda en espacio de pocos meses, tan pronto como Louisa…
—Y era una plaza muy cómoda —añadió Charles—: a sólo cuarenta kilómetros de Uppercross, y en un paisaje precioso… en una parte muy bonita de Dorsetshire: en el centro de uno de los mejores cotos del reino, rodeado de tres grandes propietarios, cada uno más cuidadoso y celoso que los demás; y para dos de los tres, al menos, Charles Hayter puede conseguir especial recomendación. Charles no le da a esa plaza el valor que debería —comentó—: es poco entusiasta de la caza. Es lo peor de él.