Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon La señora Musgrove estaba dándole cuenta a la señora Croft de todo lo referente al compromiso de su hija, en ese tono molesto de voz que resulta perfectamente audible, a la vez que fingía susurrar. Anne era consciente de que no formaba parte de la conversación; sin embargo, mientras el capitán Harville parecía absorto en sus pensamientos y poco propenso a hablar, no pudo evitar oír muchos detalles indiscretos: «cómo el señor Musgrove y mi hermano Hayter se habían reunido repetidas veces para hablar del asunto; qué dijo un día mi hermano, y lo que el señor Musgrove propuso al siguiente, y lo que se le ocurrió a mi hermana Hayter, y qué querían los jóvenes, y cómo dije yo al principio que no lo consentiría jamás, pero después llegué al convencimiento de que estaría muy bien», e infinidad de generosas confidencias por el estilo. Pequeñeces que, pese al gusto y la delicadeza con que la buena señora Musgrove sabía adornarlas, sólo podían interesar a las que intervenían en dicha conversación. La señora Croft escuchaba muy complacida; y cada vez que hablaba, lo hacía con gran sensibilidad. Anne deseó que los caballeros estuvieran demasiado absortos cada uno en lo suyo para oír nada.