Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Había estado en Shropshire lamentando la ceguera de su propio orgullo y los errores de sus propios cálculos, hasta que de repente le liberó Louisa con el asombroso anuncio de su compromiso con Benwick.
Al punto tuvo Bath en el pensamiento, y no mucho después ante los ojos. Llegó a Bath lleno de esperanza, para sufrir primero el tormento de los celos, al ver al señor Elliot; para constatar los cambios del uno y el otro en el concierto; para sentirse desventurado ante la noticia que indirectamente le había llegado esa mañana, y para ser ahora más feliz de lo que podían expresar las palabras, y de lo que podía ser un corazón que no fuera el suyo.
Se mostró vehemente y muy emocionado al describir lo que había sentido en el concierto; la velada había tenido una serie de momentos de gran intensidad. Con especial interés se extendió en el momento en que entró en el salón octogonal y se adelantó ella a hablarle, en el momento en que apareció el señor Elliot y la apartó de su lado, y en uno o dos momentos subsiguientes marcados por el renacer de la esperanza y el desaliento.