Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon El señor Heywood le miró con asombro, y contestó:
—¡Cómo, señor! ¿Espera encontrar un cirujano en esa casa? Le aseguro que no tenemos ni cirujano ni socio de cirujano en todo el contorno.
—Perdone —replicó el otro—. Siento tener que contradecirle, pero tal vez no esté usted enterado debido a la extensión del municipio, o a alguna otra causa. Espere. ¿No me habré equivocado de pueblo? ¿No es esto Willingden?
—SÃ, señor; efectivamente es Willingden.
—Entonces puedo aportar pruebas de que hay un cirujano en el municipio, lo sepa usted o no. Un momento —sacando su cartera—: si me hace el favor de echar una ojeada a estos anuncios que recorté del Morning Post y la Kentish Gazette ayer mismo en Londres, creo que se convencerá de que no hablo por hablar. Como ve, es el anuncio de la disolución de una sociedad médica de su municipio: extenso negocio; innegable calidad; referencias respetables… desean establecer consulta particular… Aquà tiene todos los detalles —tendiéndole los dos pequeños extractos rectangulares.