Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Lady Denham había regresado con Clara, cuyos méritos y buen sentido le habían asegurado, según toda apariencia, un puesto muy sólido en su afecto. Hacía mucho que se habían cumplido los seis meses sin que se dijera una palabra de efectuar ningún cambio, o intercambio. Era la predilecta de la casa: todo el mundo era sensible a la influencia de su conducta formal y su carácter dulce y apacible. Los prejuicios que había encontrado al principio en algunos habían desaparecido. Se la juzgaba digna de confianza, y compañera capaz de guiar y apaciguar a lady Denham, de ensanchar su espíritu y abrir su mano. Era tan absolutamente amable como bonita; y dado que contaba con las brisas de Sanditon, su belleza era completa.