Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¡Ah! —dijo el señor Parker—, ésa es mi antigua casa; la casa de mis antepasados; la casa donde nacimos y nos criamos mis hermanos y yo, nacieron mis tres hijos mayores, y donde la señora Parker y yo hemos vivido hasta hace dos años. Hasta que terminaron nuestra nueva casa. Me alegro de que le guste. Es un viejo y honrado lugar; Hillier lo mantiene muy cuidado. Se la he cedido al hombre que lleva la mayor parte de mis tierras. AsÃ, él tiene una casa mejor, ¡y yo bastante mejor situación! Una cuesta más y estaremos en Sanditon; en el Sanditon moderno: un pueblo precioso. Nuestros mayores construÃan siempre en terreno bajo. Estábamos encajonados aquÃ, en este pequeño rincón, sin aire ni perspectiva, a sólo dos kilómetros de la más espléndida extensión de océano, entre el promontorio sur y el final de la costa, sin beneficiarnos lo más mÃnimo de ella. Ya verá cómo no ha sido mal cambio cuando lleguemos a Trafalgar House… que, a propósito, casi me gustarÃa no haberle puesto Trafalgar: le habrÃa ido mejor Waterloo. De todos modos, el nombre de Waterloo lo tengo en reserva; y si este año nos sentimos con ánimo suficiente (como confÃo) para arriesgarnos a construir un pequeño bloque de casas adosadas en forma de media luna, podremos llamarlo Waterloo-crescent; y el nombre, unido a la forma del bloque, que siempre es una combinación atrayente, hará que se nos llene de huéspedes. En una temporada buena tendremos más solicitudes de las que podamos atender.