Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —SÃ, sÃ; es muy probable. Nosotros tenemos toda la grandiosidad de la tormenta, con menos peligro real; porque el viento, al no encontrar nada en nuestra casa que le ofrezca resistencia o lo encajone, simplemente ruge y sigue adelante; mientras que abajo en esa zanja no se enteran del estado de la atmósfera, debajo de los árboles, y puede cogerles totalmente desprevenidos una de esas turbonadas espantosas que causan más destrozo en un valle, cuando se levantan, que el que harÃa en campo abierto el ventarrón más desatado. Y en cuanto a las verduras, amor mÃo, dices que cualquier desabastecimiento accidental lo puede atender el hortelano de lady Denham; pero en mi opinión debemos acudir a otro si llega el caso, y tienen más derecho el viejo Stringer y su hijo. Le animé a cultivar, y me temo que no lo hace muy bien; es decir, aún no ha pasado el tiempo suficiente. Lo hará muy bien sin la menor duda; pero al principio es un trabajo arduo, y por tanto debemos prestarle la ayuda que podamos; y cuando haga falta algo de fruta o de verdura (y no estará mal que falten de vez en cuando, que se nos olvide alguna cosa casi todos los dÃas), encargarle a ese pobre viejo Andrew un discreto suministro para que no pierda su trabajo diario, pero la mayor parte de nuestro consumo comprársela a los Stringer.