Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Sin embargo prosiguió hacia Trafalgar House y tomó posesión del salón con toda tranquilidad, sin oÃr, al parecer, una sola palabra de las órdenes que la señora Parker dio al criado al entrar de que sirviese inmediatamente el té. Charlotte se consoló de la pérdida del paseo con la compañÃa de las dos personas por las que tanta curiosidad le habÃa inspirado la conversación de la mañana. Las observó bien. Lady Denham era de estatura mediana, fuerte, tiesa, de movimientos alertas, ojos sagaces y aire de satisfecha de sà misma; pero no tenÃa un rostro desagradable, y aunque su actitud era brusca y enérgica, como de persona que se precia de ser franca, mostró buen humor y cordialidad, afabilidad y buena disposición al presentarle a Charlotte, y sincera alegrÃa de reunirse con sus viejos amigos, que le inspiraban la complacencia que parecÃa sentir; y en cuanto a la señorita Brereton, su aspecto justificaba tan por completo los elogios del señor Parker que Charlotte pensó que jamás habÃa visto una joven más encantadora e interesante.