Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Y además, querida: ¿voy a llenar mi casa en perjuicio de Sanditon? Si la gente quiere estar junto al mar, ¿por qué no alquila una casa? Hay cantidades de casas vacÃas. En esta misma Terraza hay tres: enfrente de nosotras tenemos en este momento nada menos que tres carteles anunciando que están libres los números tres, cuatro y ocho. La ocho, la Corner House, es quizá demasiado grande para ellos; pero las otras son dos casas pequeñas, cómodas, y muy apropiadas para un joven caballero y su hermana. Asà que la próxima vez que la señorita Esther empiece a hablarme de las humedades de Denham-park y de lo bien que le sientan los baños le aconsejaré que alquilen una de estas casas por un par de semanas. ¿No cree usted que estarÃa muy bien? La caridad empieza por uno mismo.
Charlotte se sentÃa a la vez divertida e indignada, aunque la indignación le iba creciendo cada vez más. Se mantuvo seria y guardó un educado silencio. No podÃa aguantar más; asà que, renunciando a escuchar, y consciente sólo de que lady Denham seguÃa hablando en los mismos términos, dejó que sus pensamientos tomaran el curso siguiente: