Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¡Ah, ojalá fuera eso todo! —exclamó él—. No; en mà tendrÃa el efecto del veneno y me anularÃa el uso de mi lado bueno antes de que pasaran cinco minutos. Parece increÃble, pero me ha ocurrido tantas veces que no me cabe ninguna duda al respecto. ¡Me deja anulado por completo mi lado bueno durante horas!
—Suena muy raro, desde luego —contestó Charlotte frÃamente—; pero a lo mejor tiene una explicación muy sencilla para los que han estudiado cientÃficamente los lados buenos y el té verde y conocen a fondo las posibilidades de su acción recÃproca.
Poco después del té trajeron del hotel una carta para la señorita Diana Parker.
—Es de la señora Charles Dupuis —dijo—, algún criado particular.
Y tras leer unas lÃneas, exclamó:
—¡Vaya, esto sà que es extraordinario! ¡Extraordinario por demás! Las dos se llaman igual: ¡dos señoras Griffiths! Es una carta de presentación de la señora de Camberwell. Y resulta que se llama Griffiths también…
Unas lÃneas más abajo, no obstante, se le encendieron los colores de las mejillas; y muy turbada, añadió:
—¡Pero qué asombroso! ¡Una señorita Lambe también! Una rica joven indiana… Pero no puede ser la misma. Es imposible que sea la misma.