Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Los Croft tomaron posesión con auténtica diligencia naval, y había que rendirles visita. Mary lamentaba personalmente esa necesidad. «Nadie sabía lo que sufría. Debía aplazarla lo más posible». Pero no paró hasta que convenció a Charles para que la llevara uno de los primeros días; y regresó animadísima y llena de imaginativa excitación. Anne se alegró muy sinceramente de que no hubiese habido posibilidad de llevarla a ella también. Sin embargo, deseaba ver a los Croft, y se alegró de encontrarse en casa cuando ellos les devolvieron la visita. Llegaron: no estaba el cabeza de familia, pero estaban las dos hermanas; y como a la señora Croft le tocó sentarse al lado de Anne, mientras el almirante lo hacía junto a Mary, y se mostraba muy cortés haciendo joviales comentarios sobre sus pequeños, Anne tuvo ocasión de buscar un parecido; y, de no encontrarlo en la cara, buscarlo en la voz, o en el modo de pensar y de expresarse.