Persuasión
Persuasión —La primera vez que escriba a su padre, miss Elliot, envíele mis saludos y los de mi esposa, y no deje de informarle que estamos admirablemente instalados y que no echamos nada de menos. La chimenea del comedor de diario hace algo de humo, es verdad, pero sólo cuando sopla viento del norte, y muy fuerte, lo cual no ocurre más que tres veces en todo el invierno. Y puede usted añadir que ahora que hemos visto la mayor parte de las casas de los alrededores no encontramos ninguna que nos guste tanto como ésta. Haga usted el favor de comunicarle con mis recuerdos todo esto. Le agradará saberlo.
Mrs. Russell y Mrs. Croft estaban encantadas la una con la otra; pero la amistad que comenzó aquel día estaba condenada a interrumpirse por el momento, pues al devolverle los Croft la visita, anunciaron su proyecto de ausentarse por unas semanas con objeto de ver a unos parientes que tenían en el Norte, y que probablemente no estarían de regreso antes de que Mrs. Russell partiera rumbo a Bath.
De esta manera se desvaneció todo peligro de que Anne pudiera encontrarse en Kellynch con el capitán Wentworth o de que éste la viese acompañada de su amiga. Todo se había salvado, y ahora se reía de las inquietudes que habían ensombrecido su espíritu.