Persuasión
Persuasión —Me encanta esa actitud —dijo él—, y la encuentro muy natural. Pero, amiga mÃa, estamos en Bath, y no debe menospreciarse la conveniencia de que sir Walter Elliot se haya rodeado de toda la dignidad que le corresponde. Habla usted de orgullo. Todos me consideran orgulloso, lo sé, y no quisiera que fuese de otra manera, porque nuestros orgullos, si bien se mira, tienen el mismo origen, aunque difieran en el matiz. Estoy seguro, querida prima —añadió bajando la voz, a pesar de que se hallaban solos en la estancia—, de que existe un punto respecto del cual pensamos de la misma manera. Ha de convenir conmigo en que incrementar las relaciones de su padre con quienes sean sus iguales o superiores a él cumplirÃa el provechoso objetivo de distraer su mente de ciertas ofuscaciones que lo acechan.
Al decir esto miraba hacia el asiento que acababa de ocupar Mrs. Clay, dando con este ademán sobrada explicación del significado de sus palabras; y aunque Anne no estuviese dispuesta a confesar que, en efecto, ambos eran orgullosos, se rendÃa a la simpatÃa que aquel hombre la inspiraba por ser enemigo de Mrs. Clay, y juzgó en conciencia excusable cualquier esfuerzo encaminado a procurar a su padre relaciones tan numerosas como elevadas, si esto contribuÃa a desbaratar los planes de la intrigante viuda.