Persuasión
Persuasión Miss Hamilton había caído en la pobreza al morir su marido, un hombre extravagante, que, al perder la vida dos años antes, había dejado sus asuntos terriblemente embrollados. La pobre mujer tuvo que vencer grandes dificultades para poner un poco de orden en su embarazosa situación, y a ellas vino a sumarse la desdicha de padecer una fiebre reumática que le afectó las piernas dejándola prácticamente inválida. Por este motivo había venido a Bath y buscado alojamiento cerca de los baños termales, donde vivía humildemente, sin medios que le permitieran tomar una criada y alejada, por supuesto, de todo trato social.
Persuadida Anne por la común amiga de la satisfacción que produciría su visita a la infortunada mujer, decidió ir a su casa sin pérdida de tiempo. Omitió mencionar a los suyos nada de lo que había sabido ni de lo que pensaba hacer, convencida de que se trataba de un asunto que no les interesaría. Sólo informó de ello a Mrs. Russell, cuya coincidencia de sentimientos le constaba de antemano, quien se ofreció a acompañarla hasta un punto cercano a la vivienda de Mrs. Smith, en Westgate Buildings.