Persuasión
Persuasión Después de todo, no había razón para que dejaran de ser felices. Por de pronto, Louisa ya se hallaba poseída de un intenso fervor naval, y no tardarían en llegar a conciliar sus aficiones. El ganaría en jovialidad, y ella aprendería a entusiasmarse con sir Walter Scott y lord Byron, si es que ya no lo había hecho, porque no debía dudarse de que el amor había venido de la mano de la poesía. Aunque a Anne le causaba gracia el imaginarse a Louisa transformada en una persona con aficiones literarias y tendencia al sentimentalismo, no vacilaba en opinar que las cosas hubiesen tomado este derrotero. El día pasado en Lyme y la caída en el Cobb debían de haber influido en su salud, sus nervios, su audacia y su carácter, tanto como parecían haber afectado al rumbo de su futura existencia.