Persuasión
Persuasión —Te preguntarás qué estaba mirando con tanto interés; pues miraba unos visillos de los que me hablaron anoche lady Alicia y Mrs. Frankland. Elogiaron los de una ventana que hay en una casa de esta calle como los más bonitos de todo Bath, pero no me acuerdo bien del número, y he estado buscándolos atentamente. Debo confesar que no he visto ninguno que responda a la descripción.
Anne se ruborizó y suspiró aliviada, esbozando una sonrisa de compasión y desdén. Lo que más le molestaba era que por mostrarse tan cautelosa habÃa perdido la ocasión de comprobar si él habÃa advertido su presencia.