Persuasión
Persuasión —MirarÃan alrededor, sin duda, y bendecirÃan su buena suerte —intervino Mrs. Clay, que se hallaba presente porque nada le hacÃa tanto bien como una visita a Kellynch—; pero opino, como mi padre, que para esta casa no habrÃa mejor inquilino que un marino. He conocido muchos de esa profesión, y puedo asegurar que además de su generosidad, son personas honestas y de excelentes modales. Si usted dejara aquà estos valiosos cuadros, sir Walter, estarÃan completamente seguros. ¡CuidarÃan con igual esmero tanto lo que hay dentro como fuera de la casa…! Estoy segura de que sus bosques y jardines se conservarÃan tan bien como ahora. No tema usted, miss Elliot, que pueda ocurrir lo contrario.