Persuasión
Persuasión —Si en eso residen todos tus reparos, bien seguro puede estar Mr. Elliot, y no me inspira la menor zozobra. Sólo te pido que cuando estéis casados no te olvides de mÃ. Hazle saber que soy tu amiga, y entonces apenas advertirá las molestias que pueda ocasionarle; molestias que ahora no puede pedirse que se tome un hombre tan ocupado como él. Es lógico. El noventa y nueve por ciento de los hombres harÃa lo mismo. Comprendo perfectamente que no se haga cargo de la importancia que tiene esto para mÃ. Bien, miss Elliot, espero y confÃo en que seas muy feliz. Mr. Elliot es lo bastante perspicaz como para apreciar el valor de una mujer como tú. No te sientas intranquila como yo. Puedes sentirte segura, tanto por lo que hace a la opinión de la gente como por su carácter. No se dejará llevar a la ruina por los demás.