Persuasión
Persuasión —En primer lugar —respondió Mrs. Smith— porque supe que siempre andabais juntos, y, en segundo lugar, porque cualquiera que se interesara por vosotros dos lo pensarÃa. Pero te advierto que quienes te conocen suponen lo mismo que yo. Sin embargo, la verdad es que no he oÃdo nada del asunto hasta hace dos dÃas.
—Pero ¿se ha hablado de ello en realidad?
—¿No te fijaste en la mujer que ayer te abrió la puerta?
—¿No fue Mrs. Speed, como de costumbre, o la criada? No me fijé.
—Pues fue mi amiga, Mrs. Rook, la enfermera, que hace tiempo tenÃa ganas de conocerte, y se alegró muchÃsimo de que se le ofreciera la ocasión. Hasta el domingo estuvo asistiendo a su paciente en Marlborough Buildings, y fue ella la que dijo que ibas a casarte con Mr. Elliot. Lo sabÃa por la misma Mrs. Wallis, quien me parece una fuente digna de confianza. El lunes Mrs. Rook estuvo sentada una hora aquà conmigo, por la tarde, y me contó toda la historia.
—¡Toda la historia! —exclamó Anne entre risas—. No pudo ser muy larga la historia reseñada sobre un cúmulo de infundios.
Mrs. Smith no dijo nada.