Persuasión
Persuasión —Pero, amiga querida, tu oráculo es bastante deficiente. Hay algo que se le escapa. El que Mr. Elliot abrigue respecto de mà estas o aquellas intenciones no tiene nada que ver con todo lo que ha tramado para reconciliarse con mi padre. Además, es anterior a mi llegada a Bath, pues cuando llegué ya los encontré tan amigos.
—Lo sé, estoy enterada de ello, pero…
—Nada, amiga mÃa, que no debemos esperar noticias muy fidedignas por ese conducto. Los hechos y los comentarios que van de mano en mano entre la ignorancia de unas y las falsas interpretaciones de otras dejan por el camino gran parte de la verdad.
—Sólo te pido que me oigas con un poco de calma. Pronto decidirás el crédito que tales informes te merecen después de atender a ciertos pormenores que voy a revelarte y que puedes confirmar o desautorizar por ti misma de inmediato. Nadie ha supuesto que hayas sido tú el motivo de su primera intentona. Él te habÃa visto antes de venir a Bath y te admiraba extraordinariamente sin saber quién eras. Por lo menos, eso es lo que dice mi confidente. ¿Es cierto? ¿Te ha visto él el verano pasado o el último otoño en alguna ciudad del oeste? Y conste que empleo sus mismas palabras.
—Me vio, en efecto. Hasta aquà todo es verdad. Fue en Lyme donde nos cruzamos.