Persuasión
Persuasión —De modo, señora —decÃa Mrs. Musgrove en su altisonante cuchicheo—, que aunque nosotras, claro, habrÃamos deseado otra cosa, no creÃmos conveniente oponernos. Charles Hayter estaba impaciente, y Henrietta no le iba en zaga, por lo que decidimos que se casaran de una vez y dejar que se las arreglen como puedan. Después de todo, dije yo, más vale eso que un noviazgo prolongado.
—Pues eso es precisamente lo que yo pensaba decir —exclamó Mrs. Croft—. Siempre he creÃdo que es mejor para los jóvenes establecerse, aunque sea con pocos ingresos, y luchar juntos con las dificultades de la vida, que no comprometerse en unas relaciones largas. Nunca he pensado que una mutua…
—¡Oh, señora! —exclamó Mrs. Musgrove sin dejarla acabar—, no hay nada que me horrorice más para los jóvenes que uno de esos noviazgos que parecen eternizarse. Asà se lo he dicho siempre a mis hijos. No pongo objeción ninguna a que los jóvenes se pongan en relaciones, siempre que haya probabilidades de casarse al cabo de seis meses o de un año. Pero un noviazgo excesivamente largo…