Persuasión
Persuasión De toda la familia, la que probablemente más satisfecha se mostraba con motivo del feliz acontecimiento era Mary. Tener una hermana casada le convenÃa en más de un aspecto; la halagaba mucho creerse un instrumento decisivo de aquella unión por haber tenido a Anne en su casa durante el último otoño, y teniendo en cuenta que el parentesco de hermana supone una intimidad mayor que el de cuñada, le complacÃa enormemente que el capitán Wentworth fuese más rico que Charles Hayter y Benwick. Su alegrÃa se vio empañada en parte cuando al volver a ver a Anne la halló perfectamente instalada en su puesto preeminente de hermana mayor y dueña de una preciosa y elegante landaulette, pero al considerar el porvenir se consolaba pronto: Anne no podÃa ostentar el dominio de Uppercross, no poseÃa tierras ni le cabÃa el honor de ser cabeza de una familia; de modo que teniendo buen cuidado de que el capitán Wentworth no se viera favorecido con el tÃtulo de baronet, la situación de Mary con respecto a la de Anne no experimentaba variación alguna.
HabrÃa sido muy de desear que la hermana mayor hubiera visto con agrado el nuevo estado de cosas, porque no era lógico prever ningún cambio futuro. Pronto sufrió el nuevo desencanto de ver retirarse a Mr. Elliot, y desde entonces no se presentó nadie que pudiera reanimar las esperanzas que se iban con el primo, aunque tuvieran poco fundamento.