Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad Él no respondió; y poco después, como se retirara el servicio de té y se formaran los grupos para jugar a las cartas, debieron dejar de lado el tema. La señora Jennings, que los había observado conversar con gran placer y que esperaba ver cómo las palabras de la señorita Dashwood producían en el coronel Brandon un instantánea júbilo, semejante al que correspondería a un hombre en la flor de la juventud, de la esperanza y de la felicidad, llena de asombro lo vio permanecer toda la tarde más pensativo y más serio que nunca.