Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Ya ha pasado una semana de esta forma en Conduit Street, y a lady Middleton no le disgustarÃa que ellas les dieran la misma cantidad de dÃas a parientes tan cercanos.
Fanny hizo una breve pausa y luego, con renovado vigor, dijo:
—Amor mÃo, se lo pedirÃa de todo corazón, si estuviera en mi poder hacerlo. Pero acababa de decidir para mà misma pedir a las señoritas Steele que pasaran unos pocos dÃas conmigo. Son unas jovencitas muy educadas y buenas; y pienso que les debemos esta atención, considerando lo bien que se portó su tÃo con Edward. Verás que podemos invitar a tus hermanas algún otro año; pero puede que las señoritas Steele ya no vuelvan a venir a la ciudad. Estoy segura de que te gustarán; de hecho, ya sabes que sà te gustan, y mucho, y lo mismo a mi madre; ¡y a Harry le gustan tanto!
El señor Dashwood se convenció. Entendió la necesidad de invitar a las señoritas Steele de inmediato, mientras la decisión de invitar a sus hermanas algún otro año tranquilizaba su conciencia; al mismo tiempo, sin embargo, tenÃa la sagaz sospecha de que otro año harÃa innecesaria la invitación, ya que traerÃa a Elinor a la ciudad como esposa del coronel Brandon, y a Marianne como huésped de ellos.