Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad Bartlett’s Building, marzo Espero que mi querida señorita Dashwood me perdone la libertad que me he tomado al escribirle; pero sé que sus sentimientos de amistad hacia mà harán que le complazca saber tan buenas noticias de mà y mi querido Edward, tras todos los problemas que debimos enfrentar el último tiempo; por tanto, no me excusaré más y procederé a decirle que, ¡gracias a Dios!, aunque hemos sufrido atrozmente, ahora estamos muy bien y tan felices como siempre deberemos estar, por nuestro mutuo amor. Hemos enfrentado grandes pruebas y grandes persecuciones, pero, al mismo tiempo, debemos agradecer a muchos amigos, entre los cuales usted ocupa uno de los lugares más importantes, cuya gran bondad recordaré siempre con toda mi gratitud, al igual que Edward, a quien le he hablado de ella. Estoy segura de que tanto a usted como a la querida señora Jennings les alegrará saber que ayer en la tarde pasé dos felices horas junto a él, que él no querÃa oÃr hablar de separamos, aunque yo, pensando que era mi deber hacerlo, insistà en ello en aras de la prudencia, y me habrÃa separado de él en ese mismo momento, de haberlo él aceptado; pero me dijo que ello no ocurrirÃa jamás, no le importaba el enojo de su madre mientras contara con mi afecto; nuestras perspectivas no son muy brillantes, a decir verdad, pero debemos esperar y confiar en que ocurra lo mejor; muy pronto se ordenará, y si estuviera en su poder recomendarlo a quienquiera tenga un beneficio que otorgar, estoy segura de que no nos olvidará, y la querida señora Jennings también, confiamos en que intercederá por nosotros ante sir John o el señor Palmer, o cualquier amigo que pueda ayudamos. La pobre Anne ha tenido mucha culpa en todo esto por lo que hizo, pero lo hizo con las mejores intenciones, asà que no digo nada; espero que no sea un gran problema para la señora Jennings pasar a visitarnos, si alguna mañana viene por estos lados, serÃa muy amable si lo hiciera, y mis primas estarÃan orgullosas de conocerla. El papel en que escribo me recuerda que ya debo terminar, rogándole que le presente mis más agradecidos y respetuosos recuerdos, lo mismo que a sir John y lady Middleton, y a los queridos niños, cuando tenga oportunidad de verlos, y mi amor para la señorita Marianne, quedo, etc, etc.