El rancho del crimen
El rancho del crimen SENTENCIA DE MUERTE
El Rojo Maple lanzó un alarido de miedo. Aferrado de pies y manos al sheriff, se veía ahora pronto a ser la víctima de la argucia que había estado preparando su enemigo. Soltó sus manos asesinas del cuello de Pete Rice y pasó sus brazos desesperadamente en torno al torso del sheriff. Era un esfuerzo instintivo para salvarse a sí mismo, lo que no era tan fácil como le pareciera.
Los dos hombres se hundieron hacia abajo, hacia abajo... Silbaba el aire en torno suyo. Sus cuerpos chocaban contra las paredes del pozo de las que se desprendían trozos de piedra. Parecía inevitable que sheriff y bandido, dentro de pocos segundos, no serían otra cosa más que una masa de carne y huesos despedazados.
En aquel momento la mano de Pete Rice tocó la cuerda tensa que llegaba hasta el fondo en el centro del pozo. No era cosa fácil agarrarla, pero el peligro era un parte de su rutina diaria, y Pete se había acostumbrado a mantener su presencia de ánimo en las circunstancias más difíciles, ¡y consiguió apoderarse de esta cuerda!
