Parásitos mentales
Parásitos mentales El mito del neoliberalismo ha permitido la expansión de polÃticas económicas contraproducentes. Bajo la excusa de combatir sus efectos, se han promovido aumentos de impuestos, regulaciones excesivas y restricciones al comercio, lo que ha generado mayor estancamiento y dependencia del Estado. Paradójicamente, las crisis atribuidas al neoliberalismo suelen ser causadas por el mismo intervencionismo estatal que los crÃticos afirman combatir.
Además, el concepto se ha utilizado como herramienta polÃtica para manipular la percepción pública. Se presenta a quienes defienden el mercado como enemigos del bienestar social, creando una falsa dicotomÃa entre justicia y libertad económica. Esta narrativa ha sido especialmente efectiva en el ámbito académico y mediático, donde el neoliberalismo es retratado como una doctrina despiadada que favorece a las élites y perjudica a los más vulnerables.
La tergiversación del neoliberalismo no es accidental; responde a una estrategia de dominación ideológica. Al demonizar la libertad económica, se justifica el crecimiento del Estado y se promueve la idea de que la única solución a los problemas sociales es una mayor intervención gubernamental. AsÃ, la lucha contra el neoliberalismo se convierte en una excusa para expandir el poder polÃtico y limitar la capacidad de las personas para decidir sobre sus propias vidas.