Dios y el Estado
Dios y el Estado Pero en tanto que las masas no hayan llegado a ese grado de instrucción, ¿será necesario que se dejen gobernar por los hombres de ciencia?
¡No quiera dios! SerÃa mejor que vivieran sin la ciencia antes que dejarse gobernar por los sabios. El gobierno de los sabios tendrÃa por primera consecuencia hacer inaccesible al pueblo la ciencia y serÃa necesariamente un gobierno aristocrático, porque la institución actual de la ciencia es una institución aristocrática. ¡La aristocracia de la inteligencia! Desde el punto de vista práctico la más implacable, desde el punto de vista social la más arrogante y la más insultante; tal serÃa el poder constituido en nombre de la ciencia. Ese régimen serÃa capaz de paralizar la vida y el movimiento en la sociedad. Los sabios, siempre presuntuosos, siempre llenos de suficiencia, y siempre impotentes, querrÃan mezclarse en todo, y todas las fuentes de la vida se secarÃan bajo su soplo abstracto y sabio.