Dios y el Estado

Dios y el Estado

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nada de sombrío en esa religión cuya teología fue inventada por los poetas, añadiendo cada cual libremente algún dios o alguna diosa nuevos, según las necesidades de las ciudades griegas, cada una de las cuales se honraba con su divinidad tutelar, representante de su espíritu colectivo. Ésa fue la religión, no de los individuos, sino de la colectividad de los ciudadanos de tantas patrias restringidas y [la primera parte de una palabra ilegible] mente libres, asociadas por otra parte entre sí más o menos por una especie de federación imperfectamente organizada y muy [una palabra ilegible].

De todos los cultos religiosos que nos muestra la historia, ése fue ciertamente el menos teológico, el menos serio, el menos divino y a causa de eso mismo el menos malhechor, el que obstaculizó menos el libre desenvolvimiento de la sociedad humana. La sola pluralidad de los dioses más o menos iguales en potencia era una garantía contra el absolutismo; perseguido por unos, se podía buscar la protección de los otros y el mal causado por un dios encontraba su compensación en el bien producido por otro. No existía, pues, en la mitología griega esa contradicción lógica y moralmente monstruosa del bien y el mal, de la belleza y la fealdad, de la bondad y la maldad, del amor y el odio concentrados en una sola y misma persona, como sucede fatalmente en el dios del monoteísmo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker