Los campesinos
Los campesinos —Bien se lo han demostrado dejándole ciego un buen rato —replicó Michaud—; pero eso no es nada. Mi general, nuestro proyecto de recobrar el ganado de los delincuentes condenados nunca podremos conseguirlo. Brunet, lo mismo que su compinche Plissoud, nunca nos prestará un apoyo leal; siempre están a punto para prevenir a los interesados de la captura proyectada. Vermichel, el testigo de Brunet, fue a buscar al tÃo Fourchon al Grand-I-vert, y MarÃa Tonsard, la buena amiga de Bonnébault, ha corrido a dar la alarma a Conches. Yo estaba debajo del puente del Avonne, vigilando a un granuja que está tramando un golpe, y he oÃdo a MarÃa Tonsard gritándole la noticia a Bonnébault, y éste al ver que la hija de Tonsard ya no podÃa dar un paso más de lo que habÃa corrido la relevó y se fue disparado a Conches. En fin, las depredaciones han vuelto a empezar.
—Cada dÃa se hace más necesario dar un escarmiento —añadió Sibilet.
—¿Qué le decÃa yo? —exclamó el general—. Es preciso exigir la ejecución de las sentencias que llevan anejas la pena de prisión, en compensación a las indemnizaciones y gastos que se me adeudan.