La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo En Rusia, por ejemplo, ¡qué floración de grandes escritores hubo en cincuenta años del siglo XIX! Desde que se ha implantado el comunismo, nada. Son ya treinta años. En la Italia fascista, en la Alemania hitleriana, igualmente, nada.
Todo colabora y favorece la era de la unidad, la mezcla de razas, el socialismo, el internacionalismo de los deportes, la moda, la radio y el cine.
Hasta las caras se van unificando, y parece que ya empieza a no tener nadie carácter nacional, ni regional, ni personal.
El cinematógrafo es una de las causas laminadoras más fuertes de la sociedad actual.
Antes se hablaba de la influencia de los libros. ¡Qué fantasía! Un libro famoso, de éxito comentado, se llegaría a vender en España, en pueblos como Madrid o Barcelona, dos mil ejemplares en un año. Hoy una película de éxito la verán, sólo en una ciudad de éstas, veinte o treinta mil personas al día.
Así se nota cómo en las familias más modestas se ha formado la moral del cine y que ya no hay quien la ataje. La cáscara de la vida quedará como pura decoración, pero nada más; el fondo tendrá mucho de internacional.
Todo esto contribuye a la decadencia del espíritu local y al triunfo de lo ecuménico.