La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Un profesor me prestó hace tiempo un libro sobre la teorÃa de Einstein. Yo no lo entendÃ, y se lo dije:
—No lo entiendo, y comprendo que no lo podré entender, porque me pone para aclarar las teorÃas difÃciles ejemplos matemáticos, con unas fórmulas complicadÃsimas, que tampoco entiendo.
—Salte usted los ejemplos —me dijo el profesor.
—Pero cómo, ¿si me los ha puesto para aclararme las ideas, para facilitar su comprensión?
Por lo que he oÃdo, a un hombre extraordinario, a Einstein, que estaba en un momento de su creación muy abstraÃdo en la parte fÃsica de su teorÃa, un colega que conocÃa sus dudas le indicó que leyera unas obras de matemáticas que habÃan aparecido en Alemania y en Suiza; unas matemáticas como caprichosas no finalistas que él no conocÃa, y de ellas sacó el instrumento necesario para metodizar sus grandes hallazgos.
