Las inquietudes de Shanti Andia
Las inquietudes de Shanti Andia Muchas veces, desde aquel sitio de la muralla, oíamos las lentas campanadas del Ángelus.
Al anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta próxima y me marchaba a San Fernando con el espíritu angustiado y lleno de una extraña amargura[91].

