Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval JUVENTUD BOHEMIA
DESDE ANTIGUO, los escritores, sobre todo los moralistas y los fisiognomistas, han asignado a los hombres condiciones parecidas a las de los animales y los han comparado con ellos. No tiene esto nada de extraño, porque el animal es más limitado y más especialista. El animal es con frecuencia una lÃnea, una flecha con una sola dirección; el hombre es casi siempre un cÃrculo con varias direcciones. Cuando el cÃrculo humano se deforma, se alarga o se ensancha, toma entonces un carácter más definido y se acerca a la especialización única del animal. AsÃ, a los hombres se les ha comparado con los leones, con la hienas, con los monos, con las vacas, con los tigres y con los asnos. En el libro Della FisonomÃa dell uomo, de Porta, hay un capÃtulo titulado «Delle parti degli animali, e loro costumi per li quali possioamo conghietturare li costumi degli uomini».
No solo la comparación se ha verificado con animales vertebrados, sino también con otros de organización zoológica más inferior, como la hormiga, la cigarra, la abeja y el moscón.
Como hay hombres que se parecen en algo, por su carácter fÃsico y espiritual, al león y al tigre, al cordero y a la hormiga, yo creo que hay tipos que a quienes más se asemejan es a los cÃnifes.
