Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval EL COLMADO
DOS O TRES dÃas después, Isasi le escribió a Dorronsoro que su amiga Elena irÃa al baile, y Dorronsoro le contestó que le indicara sitio y hora para reunirse con ellos. Isasi dijo que serÃa lo mejor que les esperara en la puerta de su casa de la plaza de Herradores a las ocho y media en punto.
Juan habÃa trabajado durante todo el dÃa y estaba cansado; pero no le importaba. CreÃa que un poco de distracción le vendrÃa bien.
A las nueve menos cuarto apareció Isasi con dos mujeres en el portal de la casa: una, disfrazada de Locura, y la otra, con un traje verde oscuro. Esta era Elena.
—Aquà les presento a mi amigo Juanito Dorronsoro y Gurruchaga —dijo Isasi—. Elena y Delfina.
Se saludaron.
—¿Y el doctor? —preguntó Dorronsoro.
—A última hora me ha dicho por teléfono que no podÃa venir aquà y que de nueve a nueve y media, sin falta, estará en el colmado.
—Entonces ¿qué hacemos? —preguntó Delfina.
—Tomaremos un coche —dijo Isasi.
—¿Para qué? —repuso Elena—. ¡Si vamos a tener que esperar! Vale más que vayamos a pie.
—Bueno; pues vamos.
—Yo me voy a poner la careta —dijo Elena.
